Hay noches en que pienso demasiado. Y en esas noches, inevitablemente, aparece Borges. Sobre universos paralelos, física cuántica, y la posibilidad de que cada gemido reverbere para siempre en algún pliegue del multiverso.
Hay noches en que pienso demasiado. Y en esas noches, inevitablemente, aparece Borges. Sobre universos paralelos, física cuántica, y la posibilidad de que cada gemido reverbere para siempre en algún pliegue del multiverso.
Un juego erótico con Neruda. Cuando el silencio dice más que las palabras y el placer es más honesto que el amor. Habitación 212: donde los cuerpos hablan y las bocas finalmente se callan.
Hay hombres que miran, hombres que tocan, y después está él: el que devora. Una historia sobre la boca más hambrienta que conocí, y sobre las marcas que quedan en el cuerpo mucho después de que la puerta se cierra.
Hay un momento, justo antes de empezar, en que todo se suspende. Esta es la crónica de una boca que sabe lo que hace, de un cuerpo que se rinde, y de ese poder silencioso que solo conocemos las que hemos aprendido a beber lo que queremos.
Hay llamadas que dividen la vida en un antes y un después, aunque en el momento de contestar no lo sepamos. Esta es la historia de una de esas llamadas, de una canción que sonó en el momento exacto, y de una mirada que lo cambió todo.
Unos lametones suaves pretendían despertarla de su siesta, ella dormía escondida entre las mantas. Sintió un cosquilleo abajo, entre sus piernas […]
Imagino que sabes, mi querido y fiel adorador: las diosas nunca desaparecemos, sólo nos tomamos un descanso entre temporadas, antes […]
Todo empezó con una pelea por fútbol y un jamón serrano. Terminó en el túnel de la Costanera Norte, a velocidad ilegal, con la música al máximo y mi cabeza en su regazo. Hay noches que empiezan mal y terminan en lugares que no tienen nombre.