Detrás de cada acto memorable hay un método. Y detrás de cada método hay una filosofía que convierte el deseo en algo que merece ser vivido. 7 etapas para llegar (a mí), porque el juego no es frivolidad —es atreverse a sentir.
No hablo del clóset de la sexualidad, de ese salí hace rato y con fuegos artificiales. Hablo del otro. El emocional. Ese donde las escorts guardamos los sentimientos como ropa de invierno: bien al fondo. Hoy lo abro.
Hay encuentros que se quedan. No en la memoria superficial donde guardamos datos y rostros, sino en esa capa más […]
Este año olvidáte del perfume y la cartera. El mejor regalo de Navidad no se compra en el mall: se da con la lengua. Guía completa en 6 pasos para dejar de ser un aficionado, y convertirte en el regalo que ella realmente quiere abrir🎁
Si mi currículum fuera honesto, diría: experta en hacer gemir ejecutivos, especialista en descubrir fantasías reprimidas, máster en cobrar lo que quiero. Pero como LinkedIn no tiene esas categorías, les cuento acá.
Veinte para las dos. Vendada, a cuatro patas, esperando. Hay hombres que entienden que el sexo empieza mucho antes de tocar, y F. es uno de ellos. Esta es la crónica de un intervalo donde el deseo crece sin nada que lo alimente más que la imaginación.
Hay noches en que pienso demasiado. Y en esas noches, inevitablemente, aparece Borges. Sobre universos paralelos, física cuántica, y la posibilidad de que cada gemido reverbere para siempre en algún pliegue del multiverso.
Un juego erótico con Neruda. Cuando el silencio dice más que las palabras y el placer es más honesto que el amor. Habitación 212: donde los cuerpos hablan y las bocas finalmente se callan.
Hay hombres que miran, hombres que tocan, y después está él: el que devora. Una historia sobre la boca más hambrienta que conocí, y sobre las marcas que quedan en el cuerpo mucho después de que la puerta se cierra.